martes, 29 de junio de 2010
lunes, 28 de junio de 2010
viernes, 25 de junio de 2010
jueves, 24 de junio de 2010
miércoles, 23 de junio de 2010
martes, 22 de junio de 2010
lunes, 21 de junio de 2010
viernes, 18 de junio de 2010
lunes, 14 de junio de 2010
viernes, 11 de junio de 2010
jueves, 10 de junio de 2010
miércoles, 9 de junio de 2010
No te detengas
NO TE DETENGAS
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas...
Versión de: Leandro Wolfson
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas...
Versión de: Leandro Wolfson
lunes, 7 de junio de 2010
viernes, 4 de junio de 2010
EL CABALLO ROJO
Para Eugenia Huerta
Era un caballo rojo galopando sobre el inmenso río.
Era un caballo rojo, colorado, colorado
«como la sangre que corre cuando matan a un venado».
Era un caballo rojo con las patas manchadas de angustioso cobalto.
Agonizó en el río a los pocos minutos. Murió en el río.
La noche fue su tumba. Tumba de seco mármol
y nubes pisoteadas.
St. Louis, Mo., 1949
Efraín Huerta
Para Eugenia Huerta
Era un caballo rojo galopando sobre el inmenso río.
Era un caballo rojo, colorado, colorado
«como la sangre que corre cuando matan a un venado».
Era un caballo rojo con las patas manchadas de angustioso cobalto.
Agonizó en el río a los pocos minutos. Murió en el río.
La noche fue su tumba. Tumba de seco mármol
y nubes pisoteadas.
St. Louis, Mo., 1949
Efraín Huerta
El pozo
El pozo
Un día lluvioso construyeron un pozo. El pozo se lleno con la lluvia, cada vez la gente iba por agua y el pozo se sentía feliz. Ximena González Quiroz.
Un día lluvioso construyeron un pozo. El pozo se lleno con la lluvia, cada vez la gente iba por agua y el pozo se sentía feliz. Ximena González Quiroz.
jueves, 3 de junio de 2010
El gato
El gato
Un caluroso día de verano un gato jugaba con un ovillo. El gato escucho un ruido en el jardín y salió a ver y era un escurridizo ratón lo correteo pero no lo alcanzo. Ximena González Quiroz
Un caluroso día de verano un gato jugaba con un ovillo. El gato escucho un ruido en el jardín y salió a ver y era un escurridizo ratón lo correteo pero no lo alcanzo. Ximena González Quiroz
Botella al mar
Botella al mar
Pongo estos seis versos en mi botella al mar
con el secreto designio de que algún día
llegue a una playa casi desierta
y un niño la encuentre y la destape
y en lugar de versos extraiga piedritas
y socorros y alertas y caracoles.
Mario Benedetti
Pongo estos seis versos en mi botella al mar
con el secreto designio de que algún día
llegue a una playa casi desierta
y un niño la encuentre y la destape
y en lugar de versos extraiga piedritas
y socorros y alertas y caracoles.
Mario Benedetti
rima 5
El cocinero
Lero, lero, candelero,
aquí te espero
comiendo huevo
con la cuchara del cocinero.
Maribel Suárez, 1995
Lero, lero, candelero,
aquí te espero
comiendo huevo
con la cuchara del cocinero.
Maribel Suárez, 1995
rima 3
Dos venaditos
Dos venaditos que se encontraron,
buenos amigos los dos quedaron;
grandes amigos los dos quedaron,
dos venaditos que se encontraron.
Los cazadores que los persiguen
no los alcanzan aunque los siguen,
pues nada pueden, aunque los siguen,
los cazadores que los persiguen.
Nicolás Guillen, 1990
Dos venaditos que se encontraron,
buenos amigos los dos quedaron;
grandes amigos los dos quedaron,
dos venaditos que se encontraron.
Los cazadores que los persiguen
no los alcanzan aunque los siguen,
pues nada pueden, aunque los siguen,
los cazadores que los persiguen.
Nicolás Guillen, 1990
rima 2
El plátano
Se dice que soy de plata,
aunque mi cuerpo sea de oro
de la alta penca me bajan
los pericos y los monos.
Becky Rubinstein
Se dice que soy de plata,
aunque mi cuerpo sea de oro
de la alta penca me bajan
los pericos y los monos.
Becky Rubinstein
El rey
El rey
Había un rey
que tenía tres hijas,
las vistió de colorado
y se volvieron lagartijas.
Maribel Suárez, 1989
Había un rey
que tenía tres hijas,
las vistió de colorado
y se volvieron lagartijas.
Maribel Suárez, 1989
miércoles, 2 de junio de 2010
El castillo
El castillo
Un día lluvioso nació un gran castillo de muchos colores como nadie se metía a vivir en el sus colores poco a poco desaparecieron. Ximena González Quiroz.
Un día lluvioso nació un gran castillo de muchos colores como nadie se metía a vivir en el sus colores poco a poco desaparecieron. Ximena González Quiroz.
Los juguetes
Los juguetes
Una fría mañana una señora abrió su tienda de juguetes. Los juguetes eran valeros, trompos y otros juguetes mexicanos. Los adultos que jugaban con esos juguetes siempre eran felices. Ximena González Quiroz.
Una fría mañana una señora abrió su tienda de juguetes. Los juguetes eran valeros, trompos y otros juguetes mexicanos. Los adultos que jugaban con esos juguetes siempre eran felices. Ximena González Quiroz.
Hilandera Modificado
Hilandera
Se dedicaba a hilar sueños. Luego se ahorcó con ellos. Hilda Villarreal de
Peña
Se dedicaba a hilar sueños. Que se le olvidaron todos.
Se dedicaba a hilar sueños. Que se negó a hacerlos.
Se dedicaba a hilar sueños. Que se le enredaron en el hilo.
Se dedicaba a hilar sueños. Y se le atoraron en la cabeza.
Se dedicaba a hilar sueños. Y se asesino con ellos.
Se dedicaba a hilar sueños. Luego se ahorcó con ellos. Hilda Villarreal de
Peña
Se dedicaba a hilar sueños. Que se le olvidaron todos.
Se dedicaba a hilar sueños. Que se negó a hacerlos.
Se dedicaba a hilar sueños. Que se le enredaron en el hilo.
Se dedicaba a hilar sueños. Y se le atoraron en la cabeza.
Se dedicaba a hilar sueños. Y se asesino con ellos.
El triangulo amoroso Modificado
El triangulo amoroso
La ballena macho estaba desolada, porque su mujer se había enamorado de un submarino. Carlos Héctor
La ballena macho estaba desolada porque su mujer se había
enamorado de un elefante.
La ballena macho estaba desolada porque su mujer ya no lo quería.
La ballena macho estaba desolada porque su mujer se iba a convertir en submarino.
La ballena macho estaba desolada porque su mujer andaba con el submarino.
La ballena macho estaba desolada porque su mujer le gustaba el submarino.
La ballena macho estaba desolada, porque su mujer se había enamorado de un submarino. Carlos Héctor
La ballena macho estaba desolada porque su mujer se había
enamorado de un elefante.
La ballena macho estaba desolada porque su mujer ya no lo quería.
La ballena macho estaba desolada porque su mujer se iba a convertir en submarino.
La ballena macho estaba desolada porque su mujer andaba con el submarino.
La ballena macho estaba desolada porque su mujer le gustaba el submarino.
El patito
El patito
Una fría mañana un patito fue a nadar a un lago. Nadaba sin mojarse y cada vez que se resbalaba en aquella agua se divertía mucho.
Ximena González Quiroz.
Una fría mañana un patito fue a nadar a un lago. Nadaba sin mojarse y cada vez que se resbalaba en aquella agua se divertía mucho.
Ximena González Quiroz.
Cuento 13
El rayo que cayo dos veces en el mismo sitió
Hubo una vez un rayo que cayo dos veces en el mismo sitio pero encontró que ya a la primera había hecho suficiente daño, que ya no era necesario y se deprimió mucho. Agusto Monterroso
Hubo una vez un rayo que cayo dos veces en el mismo sitio pero encontró que ya a la primera había hecho suficiente daño, que ya no era necesario y se deprimió mucho. Agusto Monterroso
Cuento 12
Reversión
El bosque era enorme. Unos pinos altísimos y grises. De lejos vi a la niña que perseguía un lobo aterrado. Lo juro. Alejandro Rossi
El bosque era enorme. Unos pinos altísimos y grises. De lejos vi a la niña que perseguía un lobo aterrado. Lo juro. Alejandro Rossi
Cuento 11
El triangulo amoroso
La ballena macho estaba desolada porque su mujer se había enamorado de un submarino. Carlos Héctor
La ballena macho estaba desolada porque su mujer se había enamorado de un submarino. Carlos Héctor
Cuento 10
Cuento vuelto a contar
Cuando volvio a dormirse la botella seguía sobre el armario el barco adentro de la botella y el sobre la cama en uno de los compartimentos del barco. etcetera. Alfredo García Valdez
Cuando volvio a dormirse la botella seguía sobre el armario el barco adentro de la botella y el sobre la cama en uno de los compartimentos del barco. etcetera. Alfredo García Valdez
Cuento 7
El hacedor de lluvia
En cierto pueblo había un hombre que hacía llover a voluntad. Un día borracho desató una tormenta y murió ahogado. Alvaro Menén Desleal
En cierto pueblo había un hombre que hacía llover a voluntad. Un día borracho desató una tormenta y murió ahogado. Alvaro Menén Desleal
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